Nitrógeno en el corte por láser

 

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 El gas nitrógeno se utiliza generalmente en dos áreas clave en combinación con aplicaciones de tecnología láser como gas de recubrimiento o como “auxiliar”.

La oxidación de determinados materiales en ocasiones, dependiendo de los usos posteriores previstos, puede constituir un problema poco deseable, ocasionado por la aplicación de calor en presencia de oxígeno. Se puede producir cierta decoloración y la formación de una capa de carbono en el filo de corte. Esto puede afectar al aspecto del producto acabado o provocar una falta de adhesión de algún revestimiento o del final del proceso de pintura en la superficie oxidada.

Debido a sus propiedades inertes, el gas nitrógeno evita la oxidación del filo de corte al permitir que el láser funcione en cualquier entorno sin oxígeno. La presión del gas nitrógeno también se utiliza para limpiar la zona de corte, mediante la eliminación por soplado del material fundido. Esto permite obtener un filo limpio sin que se adhiera ningún material residual en la parte inferior del material (en ocasiones denominado “escoria”).

El corte por láser con nitrógeno aumenta la productividad por utilizar filos de corte limpios.

El corte por láser con nitrógeno de materiales está viendo cambios y evolución a medida que la tecnología de las máquinas va avanzando. La aparición de la fibra en el mercado de maquinaria láser lo hace mucho más fácil. Hace unos años, el corte con nitrógeno estaba reservado para materiales como el acero inoxidable, chapa galvanizada, aluminio e incluso latón, dejando aparte la posibilidad de cortar el acero al carbono con este gas.

A medida que la maquinaria láser lo permite, el corte por nitrógeno va siendo más demandado para el acero al carbono, ya que da unas prestaciones que permite que procesos posteriores, como el de pintura, no tengan ningún problema de adherencia y así mejorar mucho la resistencia de la superficie ante cualquier golpe, evitando así que la pintura salte.

Actualmente se utilizan generadores de nitrógeno como forma optima de suministro. Estos sistemas de generación de nitrógeno in situ evitan las desventajas operativas de las botellas o tanques criogénicos. Los generadores de nitrógeno de Ibergass optimizan el consumo energético, son sostenibles con el medio ambiente, producen un suministro de gas controlado, se amortizan en 10-20 meses, necesitan mantenimiento mínimo, su vida útil es de más de 17 años y son adaptables a la demanda del gas.